Escritora de novela policíaca y de género negro, de origen español (su abuelo paterno lo era) no maneja este idioma, aunque sí domina el italiano. Antes de dedicarse a la dura tarea de escribir óperas y entretener a lectores inventando crímenes difíciles de resolver trabajó como guía turística en Roma, como redactora de textos publicitarios, como crítica literaria y también como profesora de inglés.Sus novelas, protagonizadas por el inspector Brunetti a quien dio a luz en los 90, están traducidas a 21 idiomas, lo que hace de ella una escritora prácticamente universal. Sin embargo, en Italia es casi una desconocida pese a que vive en Venecia desde el 81; se niega a que su obra se traduzca al italiano porque, según sus propias palabras, «prefiero que en el barrio me llamen de tú, no de usted. La fama no es buena».